Ocho preguntas básicas sobre sexualidad

 

 

   
 

1-¿Qué es la sexualidad?

Es una de las expresiones de nuestra humanidad. En cada una de nuestras células está marcada nuestra sexualidad como varones o mujeres. La sexualidad condiciona ciertas reacciones corporales a través de las hormonas (masculinas o femeninas) y constituye un potencial humano que como la inteligencia y otras capacidades debe ser educado y puesto al servicio de una vida armoniosa, solidaria y feliz.

2- ¿Qué es el acto sexual?

El acto sexual es la unión físico-genital de un hombre y una mujer que se quieren y ponen sus cuerpos al servicio del otro. Por eso el acto sexual es donación y entrega mutua que incluye la fertilidad. Supone la madurez humana que implica el compromiso de acoger al hijo que puede nacer de esta relación.

3- ¿Cuales son los órganos sexuales femeninos?

Los órganos genitales femeninos internos son los ovarios, las trompas de Falopio y el útero, y los órganos genitales externos son la vagina y la vulva. Estos órganos constituyen el sistema genital de la mujer.
En los ovarios se encuentran los óvulos, y se producen las hormonas sexuales de la mujer, los estrógenos y la progesterona. Las trompas comunican a los ovarios con el útero y transportan el óvulo fecundado (embrión) hacia el útero si ha habido fecundación.
El útero tiene la misión de albergar un bebé durante los 9 meses de la gestación hasta el parto.
La vagina es el órgano copulador de la mujer y también sirve de canal en el parto para dejar salir al bebé.

4- ¿Cuales son los órganos sexuales masculinos?

Los órganos genitales masculinos se componen de los testículos que se encuentran dentro del escroto, los conductos destinados a transportar el líquido seminal, y el pene que es el órgano copulador del hombre. Los testículos son las glándulas sexuales masculinas que producen la hormona sexual masculina, la testosterona, y los espermatozoides.

Las hormonas sexuales, tanto en la mujer como en el hombre, son responsables del desarrollo y función de los órganos sexuales y de las demás características físicas y psíquicas del hombre y de la mujer.

5- ¿Cómo ocurre la fecundación?

Para conseguir una fecundación es indispensable el acto sexual. En la unión de los órganos sexuales es depositado el líquido seminal en el orificio del útero. Ahí pueden entrar los espermatozoides y subir a través del útero hasta las trompas donde tiene lugar el encuentro de un espermatozoide con el óvulo. Cuando ambas células se fusionan ocurre la fecundación y empieza el desarrollo de un nuevo ser: la mujer está embarazada.

6- ¿Qué es el sexo “seguro”?

Cuando hay relaciones sexuales es posible un embarazo. Cuando se habla de sexo seguro se refiere a tener relaciones sexuales “protegidas”, es decir, tomar medidas para no quedarse embarazada, o para no contraer una enfermedad que se puede transmitir por vía sexual. Esto se consigue con métodos que impiden un encuentro del espermatozoide con el óvulo (preservativo) o que destrozan un embrión en las primeras horas o días de su vida (píldoras). Estas medidas son poco saludables, no tan seguras como se dice, y además moralmente reprobables por manipular el acto sexual y la fertilidad, y por destruir una vida en sus inicios.

7- ¿Qué diferencias psico-sexuales hay entre chicos y chicas?

Casi todos los chicos están convencidos de que las chicas tienen los mismos impulsos sexuales que ellos. Pero eso no es así. El hombre se predispone sexualmente con más facilidad y reacciona más a estímulos visuales. Sus sentimientos en la actividad sexual no le tocan tan a fondo ni dejan tanta huella como en la mujer. La predisposición de las mujeres es más profunda y ellas reaccionan más lentamente a los estímulos sexuales. Hay más implicación psíquica en la vida sexual en la mujer que en el hombre. Por todo ello el conocimiento mutuo, el trato, la fidelidad, la lealtad, la continencia, y la aceptación de los compromisos que conlleva el amor, son parte muy importante para una unión sexual satisfactoria para el hombre y la mujer.

8- ¿Qué es el sexo “responsable”?

Tratar las cuestiones relacionadas con la sexualidad con responsabilidad quiere decir para los matrimonios respetar el acto sexual y la fertilidad sin manipulaciones, y para los jóvenes no casados abstenerse de relaciones sexuales hasta que tengan una relación amorosa estable que les permita fundar una familia y aceptar a los hijos que pueden nacer como consecuencia de estas relaciones. El impulso sexual en el ser humano es dominable; aprender a tener dominio de sí es una preparación estupenda para luego ser fiel en el matrimonio. La continencia sexual no es una represión sino una expectativa alegre, una renuncia temporal y voluntaria que surge de un respeto mutuo y como prueba de amor.

Ana Otte
Instituto Valenciano de Fertilidad, Sexualidad y Relaciones Familiares (IVAF)